Autor Món animal
4 abril 2016 a 18:00

Nuestro amigo Premack

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Nuestro amigo Premack // Imatge Indicans

Nuestro amigo Premack // Imatge Indicans

Durante la carrera de Psicología en la universidad pasaron ante mis ojos un gran número de conceptos, teorías y experimentos a los que nunca he visto una aplicación posterior. Este no es el caso del llamadoprincipio de Premack, sacado a la luz por David Premack (Psicólogo) empezando en estudios de comportamiento en roedores para aplicarlo más tarde a la modificación del comportamiento humano.

Aunque no he descubierto la sopa de ajo ni soy la primera que lo hace, me gusta incorporar este principio al entrenamiento de perros porque a nivel teórico es asequible para los propietarios que pretenden entender un poco más a su mejor amigo y, también, porque al ponerlo en práctica nos permite disponer de un gran número de recursos sin tener que llevar siempre  encima la típica bolsita de premios.

El principio:

Una actividad preferida (2) aumenta la probabilidad de otra actividad no preferida (1) 

(siempre que realizar (1) sea condición para acceder a (2)).

La diferencia principal respecto al típico Condicionamiento Operante es que estaremos utilizando actividades y comportamientos como refuerzo (premio, para que nos entendamos) y no objetos o estímulos. Lo mejor de todo, es que podemos hacerlo en situaciones muy dispares y en lugares distintos.

Podríamos añadir también que la primer actividad (1) adquiere una motivación extrínseca en el momento en que debemos actuar desde fuera para que se realice, mientras que la segunda actividad (2) ya venía de serie, el individuo la prefiere de manera natural o tiene por ella lo que llamamos una motivación intrínseca.

Así, en el momento en que se realiza la actividad que el individuo no escogería de forma natural (1), se da acceso a otra actividad por la que sí hay una preferencia clara (2).

Ejemplos del principio de Premack en perros:

  • Si nuestro perro se sienta y espera, será el momento de abrir la puerta de casa.
  • Si camina junto a nosotros, le daremos acceso a olisquear una zona verde.
  • Si nos mira dejaremos que vaya a jugar con otro perro.

El primer paso para utilizar este principio es fijarnos en qué actividades elige nuestro perro de forma espontánea cuando tiene la oportunidad. Posteriormente, las podremos usar como reforzadores.

Las más típicas suelen ser:

  • Salir a la calle.
  • Interaccionar con otro perro.
  • Olisquear libremente.
  • Tener acceso a un juguete.
  • Tener acceso a comida.

En segundo lugar, deberemos decidir cuál queremos que sea nuestro día a día con el perro con el que convivimos. ¿Qué necesitamos para convivir? 

Algunas ideas:

  • Que no se avalance sobre la comida, los juguetes o las personas.
  • Que podamos caminar cómodos por la calle.
  • Que salga de casa de una forma adecuada.
  • Que mi perro sea capaz de esperar tranquilo la llegada de otro perro.

Será necesario enseñarle previamente y en un momento con pocas distracciones los comportamientos de base que aprovecharemos más tarde.

  • Sentarse
  • Tumbarse
  • Mirarme
  • Esperar quieto.
  • Caminar junto a mi.

También será importante enseñarle a estar tranquilo antes de acceder a situaciones. Deberemos ajustar nuestras expectativas a la realidad y trabajarlo primero en contextos asequibles. No es tanto un comportamiento en concreto, como el de sentarse, sino un estado casi contrario a la excitación.

Por último, deberemos decidir qué palabras usaremos para indicar al perro que puede acceder a lo que desea. Este concepto es el de “liberación” y deberemos asociarlo a poder ir o poder hacer.

Aunque al principio puede parecer complicado, es una cuestión de hábito y constancia. Sólo necesitamos tener claro nuestro objetivo y ser precisos en el momento en que dejamos a nuestro perro acceder a una actividad preferida. Antes de aplicar este principio en situaciones complejas, deberemos tener en cuenta que cuanto más elevada sea la motivación por acceder a una actividad preferida, como la de jugar a la pelota si a éste le gusta mucho, más difícil será que nuestro perro realice el comportamiento que deseamos.

Silvia Rodellar

Indicans

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